-Quieres quedarte a dormir aquí?
–pregunte con una sonrisa tierna después del beso
-No habrá problemas con tu madre?
-No creo, suele irse más antes
que yo, porque ella tiene que llevar a Anna al colegio y cerrare la puerta con
seguro
-Entonces si –me dio un beso
cortó
Me levante de ahí dejando que
Justin se duchara, ya que estaba lleno de sangre y una ducha no le vendría nada
mal, él problema era la ropa pero luego me acorde que tenia las camisetas
anchas que me daba mi padre para dormir, aunque no creo que él utilice eso,
supongo que dormirá en bóxers como siempre lo había hecho en aquel sueño, y
ahora es cuando yo me pregunto ¿Qué mierda hago si Justin quiere tener sexo? Ya
todos lo conocen, el quiere follar, es lo único que busca, sinceramente me da
miedo. Cuando por fin conseguí salir que aquellos pensamientos estúpidos,
Justin salió del baño con el pelo mojado y con unos bóxers negros, DIOS QUE
SEXY JODER y inconscientemente me mordí el labio inferior, le daría durante
toda la puta noche
-Qué tal si sacas una foto nena,
dura mas –me giño el ojo y yo me sonroje, mierda, me había pillado- Me encanta
cuando te sonrojas, pareces tan inocente y tan indefensa –se acerco a mí y se
subió encima, me dio un beso en la mejilla y se tumbo a mi lado
-Ya déjame –me sonroje- seguro
que me veo horrible –escondí mi cabeza en la almohada, escuche la risa de
Justin
-No vuelvas a decir que te ves
mal vale? –me quito las manos de mi cara, haciendo que le mirara los ojos-
porque eres jodidamente hermosa –me dio un cortito beso en los labios- de la
cabeza a los pies –y esta vez nos fundimos en un beso largo, suave y dulce
-Sabes, pensaba que esta noche me
pedirías sexo –me sonroje- como me habías dicho que solo las utilizabas para
satisfacer a tus necesidades pues…
-No nena, contigo no es así,
contigo esperare lo que haga falta, porque te quiero y cuando estés preparada
para hacerlo quiero que me lo digas, no te presionare, no quiero que tu primera
vez sea por uno de mis tontos calentones, quiero que pase por amor y porque tú
te sientas lista si? –Joder, este chico es perfecto, creo que no cansare de
decirlo
-Sabes, dudo mucho que me
entregue a ti fácilmente, no lo digo porque no quiera, solo… me dan malos
recuerdos
-Quieres contarme nena? –lo dude
por un momento, pero sería mejor que él lo supiera. Asentí
-El día que me entere de que mi
padre se había ido para no volver me puse muy mal, me puse negativa, no quería
aceptar la realidad, yo y mi padre habíamos sido como uña y carne durante mucho
tiempo, él era como mi soporte, sin él yo no era nadie –sonreí tristemente- ese
día me estuve preguntando una y otra vez que era lo que había hecho mal para
que él se fuera, siempre había pensado que todo había sido mi culpa, y me
sentía vacía, como si me faltara la mitad de mi corazón, estaba fatal –una
lagrima salió de uno de mi ojos, pero no duro mucho tiempo ahí, ya que Justin
la había quitado con su pulgar- Entonces me quedaba la esperanza de que tenia a
Gabriel a mi lado, era mi novio en aquellos tiempos, fui corriendo a su casa,
lo necesitaba, necesitaba sus besos, sus caricias y que me digiera que todo
estaría bien –volví a sonreír tristemente- cuando llegue a su casa, toque el
timbre y él me abrió en bóxers, no me importo como iba vestido, simplemente me
lance a sus brazos, le conté porque estaba mal, pero nunca recibí apoyo de su
parte, él solo asentía, algo iba mal en él y lo había notado –a estas alturas
yo ya estaba llorando, pero me sentía bien porque Justin me estaba abrazando,
me tenía cerca de él y me hacia caricias en la mejilla con sus dedos- No sé
cómo, pero acabé en ropa interior, quería entregarme a él porque sentía que así
podría olvidarme de todo y estuve segura de que era el amor de mi vida y nada
me podía hacer cambiar de opinión, o eso pensaba yo, pero una chica en tanga y
sin sujetar salió del baño mientras decía “Gabri amor, seguimos con lo nuestro”
y ahí fue que todo se me vino abajo, mi vida había cambiado, las dos personas
más importantes de mi vida se habían ido, y ese fue el día que la ____ tierna, dulce y cariñosa que todo el
mundo conocía murió, y esto es lo que quedo de ella –me señale- una chica fría,
antipática y que ahoga sus penas en tabaco –Justin solo me abrazo muy fuerte,
haciéndome sentir protegida y ese fue el momento en el que me di cuenta de que
todo volvía a tener sentido, que ya no estaba sola, que lo tenía a él. Me seco
las lágrimas y me dio un beso corto
-Tranquila nena, ahora me tienes
a mí aquí, y escúchame bien, SIEMPRE, me tendrás a tu lado, cuando me necesites
lo único que tienes que hacer es llamarme y apareceré en 10 segundos y si te
hacen daño, yo me encargare de darles su merecido –me giño el ojo y reí,
incluso en los peores momentos me hacia reír
-Gracias por todo Justin –sonreí-
eres increíble –y esta vez fui yo la que se atrevió a besarle, cosa que el
acepto encantado
-Me gusta hablar contigo
-Pero que dices –reí- seguro que
has pensado que soy una pesada que explica su vida
-No nena, todo lo contrario, me
alegra que hayas confiado en mí para contarme eso y ahora entiendo muchas cosas
-Dormimos? –pregunte con la ceja arqueada
-A no ser que prefieras hacer
otra cosa si –me miro juguetón
-Idiota –le pegue en el hombro
-Era broma nena, que duermas bien
–me beso la frente y se tumbo rodeando un brazo por mi cintura y caí en un
profundo y dulce sueño
El día siguiente me desperté
escuchando aquella maldita melodía que me despierta cada mañana, iba a
levantarme pero algo me tenía cogida por la cintura y entonces fue cuando recordé
que Justin se había quedado aquí, cuando me gire para verle él estaba con una
hermosa sonrisa en su rostro mientras me miraba algo adormilado, y se acerco a
besarme
-Buenos días nena –me beso otra
vez
-Buenos días Justin –sonreí- levántate
o llegaremos tarde al colegio
-Oh vamos nena –suplico- no
quiero ir, quedémonos aquí, en la cama, hablando sobre las cosas de la vida
-Justin, es el tercer día de
clase y el primero ya nos escapamos, quieres otro castigo? –arquee la ceja
-Mientras tú estés conmigo no
importa –oh que tierno coño, te violaba ahora mismo
-Quieres que te echen Justin? –intente
sonar molesta
-No pero si tu llamas a tu mama
para decirle que estas mala y que llame al colegio el profesor te creerá y
nadie sabrá que estás conmigo y yo falsificare una nota de medico
-Tú ganas –suspire y me tire a la
cama. Cogí el teléfono y marque a mama
~Llamada telefónica~
-Hola mama –suspire- podrías llamar
al colegio y decir que me quedo en casa porque me encuentro mal? –puse voz de
enferma
-No me gusta que vayas de fiestas
entre semanas, _____, luego faltas a colegio y es tu tercer día –suspiro- no
mas fiestas entre semana
-Vale mama –bufe- adiós
~Fin de la llamada~
-Y que es lo que aremos?-pregunte
-Antes que nada te vas tumbar aquí
a mi lado –señalo el espacio libre de la cama –y hablaremos algo –yo fui y me
tumbe a su lado- De que quieres hablar?
-Uhm, no sé, explícame porque de metiste
en esto y porque no crees en el amor -suspiro
-Sabia que algún día me lo preguntarías
–volvió a suspirar- Al igual que tu yo tenía novia, se llamaba Sandra, solo la tenía
a ella, mis padres se habían divorciado y lo que sé es que mi padre murió en un
accidente automovilístico, mama se las pasaba todo el día de viajes de
negocios, entonces, solo la tenía a ella, perdí mi virginidad con ella, era lo único
que me quedaba, aparte de mis hermanitos Jazzy y Jaxon –sonrió- bueno pues la encontré
en la cama con dos chicos, yo como un estúpido con un ramo de 365 rosas en la
mano ya que cumplíamos un año, y bueno… ahí se perdió el Justin dulce y tierno –se
acerco a mi oreja- hasta que llegaste tu nena –sonreí, oh dios, adoro a este
chico y no me canso de decirlo. Me sonroje.
-Justin… una cosa –me sonroje- te
vas a seguir follando a esas perras? –mire al otro lado, el cogió de mi
barbilla y hizo que le mirara a los ojos
-Te consideras una perra? –me dijo
y yo lo mire confundida
-No
-Pues entonces no me follare a más
perras –sonrió y yo le abrace fuerte, creo que ya había encontrado al chico que
me merecía, el chico con el que quería estar el resto de mi vida
-Me iré a duchar y tengo que
hablar contigo de una cosa importante, quieres que nos quedemos en casa o vamos
a un McDonald’s?
-Nos podemos quedar en casa? –me
miro y abrazo la almohada haciéndose el dormido
-Eres un flojo –sonreí y le tire
un cojín en la cara, a lo que él se levanto alarmado y yo reí – pero si, no
podemos quedar en casa –volví a reír mientras me metí en la ducha.
Salí del baño con una toalla
envuelta en mi cuerpo, y Justin seguía ahí tumbado, cuando me vio salir así
trago saliva, estaba dispuesta a cambiarme delante de él, no me importaba, no
era de las típicas niñas que montarían una escena si me veían desnuda, era algo
normal, algo que todo el mundo tiene, cosa que él ha visto mil veces, no el mío,
pero el cuerpo de mejores chicas sí, asique no me importa, cuando llegue al
armario, me quite la toalla tirándola lejos, a lo que dejaba una vista perfecta
de mi culo para Justin, me gire para ver su cara, este estaba tan sorprendido
que creo que no volvería cerrar su boca nunca y yo reí
-Pensé que me echarías del cuarto
para cambiarte –se levanto y me rodeo sus brazos en mi cintura mientras miraba
mi cuerpo de arriba abajo en el espejo, y me beso en el cuello
-No soy como las demás, no
montare una escena por verme desnuda, es algo que tú has visto millones de
veces en otras chicas, no creo que verme a mí así cambien las cosas –reí y note
su pene erecto- Justin, deberías hacer algo con tu amigo –reí
-Sí, ahora voy al baño nena –me giño
el ojo y desapareció de mi vista
Y yo me acabe de vestir “http://www.polyvore.com/cgi/set?id=104967314&.locale=es”

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